En las últimas semanas, ha tenido lugar una escalada de
las acciones provocadoras organizadas y financiadas por la Sección de
Intereses de los Estados Unidos en La Habana. La SINA ha incrementado sus
actividades injerencistas e ilegales en nuestro país, a pesar de las
reiteradas denuncias realizadas por el Gobierno de Cuba de su condición de
puntal de la política subversiva del gobierno norteamericano y Estado Mayor
de la contrarrevolución interna.
Entre las más recientes acciones, alentadas y
coordinadas directamente por la SINA, se encuentran las siguientes:
-La organización de una actividad por el Día de los
Padres, en la residencia del Jefe de la SINA, ocasión en que el secretario de
Comercio de los Estados Unidos, el cubanoamericano Carlos Gutiérrez, co-presidente
de la Comisión encargada de la aplicación del Plan Bush contra Cuba, se
dirigió a un grupo de elementos contrarrevolucionarios a través de una
videoconferencia.
-La realización, en la sede de la SINA, de varios
cursos para contrarrevolucionarios, autoproclamados "periodistas",
impartidos mediante videoconferencias por profesores de la Universidad
Internacional de Florida, con sede en Miami, que recibe financiamiento oficial
de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID)
específicamente para ese programa.
-La atención personalizada ofrecida por funcionarios
diplomáticos norteamericanos, incluido el Jefe de la SINA, a cabecillas
contrarrevolucionarios, a quienes visitan en sus propias viviendas y contactan
de manera semiclandestina para darles indicaciones.
-El traslado de instrucciones directas por parte de
funcionarios diplomáticos de la SINA a los mercenarios para que incrementen
sus acciones subversivas, incluida la incitación para que desarrollen actos
provocadores en la vía pública y en lugares simbólicos como la Plaza de la
Revolución.
-El otorgamiento de facilidades a elementos mercenarios
para acceder de manera permanente a los centros de Internet de la SINA y el
suministro constante a estos de dinero, teléfonos celulares, medios de
comunicación, computadoras y propaganda contrarrevolucionaria, entre otros.
El Ministerio de Relaciones Exteriores dispone de
información confirmada de que la SINA pretende organizar otras actividades
ilegales y está instigando a sus mercenarios en Cuba a realizar acciones
provocadoras en la vía pública, alrededor de la fecha del 4 de julio, Día
de la Independencia de los Estados Unidos.
Esas actividades coincidirían también con el término
de la misión en Cuba y la salida definitiva de nuestro país del Sr. Michael
Parmly, jefe de la Sección de Intereses de los Estados Unidos, cuya actuación
escandalosa e ilícita fue denunciada el pasado mes de mayo por el gobierno
cubano, al comprobarse su conexión y participación directa, junto a otros
funcionarios diplomáticos norteamericanos, en el trasiego de dinero
procedente del terrorista de origen cubano Santiago Álvarez Fernández-Magriñá
para los grupúsculos contrarrevolucionarios en Cuba.
Esta escalada constituye la más reciente muestra de
desesperación de la Administración de los Estados Unidos que, frustrada ante
el fracaso renovado de su política de aislamiento contra Cuba, intensifica
las provocaciones y la subversión.
El Ministerio de Relaciones Exteriores denuncia, una vez
más, la actuación ilegal de la Sección de Intereses de los Estados Unidos
en Cuba, que viola flagrantemente no sólo el Acuerdo bilateral que dio lugar
al establecimiento de esa Oficina, sino también las leyes cubanas y las
normas internacionales refrendadas en la Convención de Viena sobre Relaciones
Diplomáticas de 1961, de la cual Estados Unidos es signatario.
El Ministerio acusa al Gobierno de los Estados Unidos de
urdir y estimular estas y otras provocaciones contrarrevolucionarias, que
forman parte intrínseca de su política subversiva y de su estrategia
dirigida a derrocar a la Revolución cubana.
El Gobierno de Cuba emplaza al Gobierno de los Estados
Unidos a responder por estos hechos y demanda el cese definitivo de las
actividades injerencistas de aliento, organización, dirección,
financiamiento y monitoreo de la contrarrevolución interna por parte de la
SINA.
El Gobierno de Cuba reitera claramente que no tolerará
la continuidad de estas provocaciones y acciones ilegales, instigadas por la
Administración norteamericana a través de sus funcionarios diplomáticos en
La Habana, y responsabiliza al Gobierno de los Estados Unidos por las
consecuencias que puedan derivarse de su respuesta.
La Habana, 2 de julio de 2008