No por gusto es un Camaján
Un mercenario cumple nuevas órdenes del imperio
Lázaro Barredo Medina
Si
no fuera por su alevosía de asumir el empleo indigno de la servidumbre a la política
de agresión para tergiversar nuestra realidad y facilitar así la campaña
anticubana, no me tomaría el trabajo de retomar las actividades
contrarrevolucionarias de El Camaján.
El Camaján quedará registrado en nuestra época como el elemento
oportunista que sobresale por la capacidad histriónica para asumir papeles
multifacéticos dentro del "juego disidente" con tal de ganar dinero y
mantener un modo de vida "a todo tren".
Después de nuestra denuncia sobre la hipocresía y ambiciones materiales y
políticas de este personaje magnificado por la propaganda anticubana, donde
llegó hasta a ofrecerse para colaborar con los órganos de la Seguridad del
Estado y se convirtió en el supuesto agente Juana, Elizardo Sánchez Santacruz
ha tratado de recuperar protagonismo ante los servicios extranjeros con nuevas
estrategias para seguir llenándose los bolsillos de dinero y alimentar su ego.
Ahora, en su rejuego de vivir bien a costa de denigrar a la Revolución, es
presentado como "un político internacional" que tiene como profesión
la de "observador de derechos humanos", aunque su fuente de caudal
financiero siguen siendo los informes sobre los presos, a partir del presupuesto
de que mientras más reclusos relate, más dinero recibe.
A falta de otros escenarios y argumentos, el tema de los reclusos
contrarrevolucionarios se ha constituido en el principal argumento para intentar
sustentar acusaciones y campañas mediáticas contra nuestro país en foros
internacionales.
Y en esa subordinación, Elizardo cumple a cabalidad su cometido: "Los
presos en Cuba —dice—, están sometidos a condiciones infrahumanas, con una
pobre atención médica, en una atmósfera de campos de concentración, una
alimentación pésima, no reciben agua potable y a veces es visible la
contaminación".
Estas denigrantes aseveraciones las fue acentuando cuando surgió contra sus
intereses en la competencia por el dinero, otro grupo de camajanes
autodenominados "relatores de derechos humanos" que quieren también
la mesada del gobierno norteamericano y de los países de la Unión Europea que
acompañan a esa política contra Cuba.
Ese nuevo grupo está apadrinado por la mafia de Miami, mediante el llamado
Consejo por la Libertad de Cuba, de la cual es su vocera principal la redonda
Ninoska Pérez.
Dice El Duende de Miami que sobre el dinero que esperan recibir del exterior,
el rival de Sánchez Santacruz, declaró en una radio de Miami que "no
tenemos complejo de recibir ayuda económica de nadie, inclusive de un gobierno
extranjero".
Hace pocos días, Elizardo realizó una actividad contrarrevolucionaria en la
sede de su "Comisión de Derechos Humanos y Renconciliación
Nacional"(que le ha servido de fachada para su labor de enriquecimiento)
con el fin de mostrar una exposición fotográfica, aunque le sirvió para
probar una vez más su singular manera de buscar provecho personal, su condición
de fullero.
En una evidente acción que busca justificar de alguna manera el dinero que
recibe, expuso junto a las fotografías una muestra de medicamentos, aseo
personal, materiales de oficina y literatura subversiva, "destinados a los
reclusos".
Pero tal y como había previsto, en horas de la tarde del pasado día 6 de
diciembre acudieron más de una docena de representantes del Cuerpo Diplomático,
así como 16 elementos de la contrarrevolución interna.
Lo que ninguno de ellos sabía a la hora de aceptar la invitación, era que Sánchez
Santacruz, como Camaján al fin, adelantó la actividad y en horas de la mañana
invitó a 13 agencias de la prensa extranjera acreditada en Cuba con el propósito
de capitalizar su imagen. Ofreció una conferencia donde hizo referencia a un
supuesto incremento de la represión política en el país y, además, anunció
que el Gobierno cubano podía adoptar medidas represivas contra él por haber
realizado la actividad, incluyendo su detención y procesamiento.
Sus declaraciones favorecieron de inmediato los titulares apetecidos por las
transnacionales informativas, aunque muchos de los que asistieron sabían que El
Camaján lo que quería era robarse el show, pues él mismo ha manifestado
"que el que golpea primero siempre da doble".
Por supuesto que para los diplomáticos que subvencionan las actividades de
Elizardo este oportunista pasaje publicitario no los contrarió mucho. El Camaján
cumplió su plan de trabajo, sobre todo cuando uso aquella frase plañidera de
"recordar a los presos que sufren".
Dice un colega que después de este acto, Elizardo se prepara para su dulce
vida y, como acostumbra, irá "a un merecido descanso" donde
seguramente estará pidiendo con los dedos cruzados para el nuevo año un cambio
en el país.
LUJURIA POR EL PROTAGONISMO
No es menos cierto que El Camaján ha tenido una intensa actividad en los últimos
meses para enfrentar a sus rivales en el disputado mercado de la propaganda
anticubana.
Cuando a uno de sus nuevos competidores le pidieron opinión para la prensa
de Miami sobre las violaciones de derechos humanos perpetradas por el terrorista
Luis Posada Carriles, respondió que "ignoraba lo que había hecho Posada
Carriles y que los disidentes no dan crédito a las acusaciones que se hacen
contra él".
Al parecer, en ese momento Elizardo Sánchez sintió que le quieren
"serruchar el piso" y no se quedó atrás. En una entrevista concedida
a Francis Robles, del Miami Herald, donde se indaga su opinión en torno a la
liberación del terrorista Posada Carriles, Elizardo señaló: "¼
Cuba ahora hará grandes ataques, aunque en realidad se están haciendo desde
hace años¼ "
Esas ansias de protagonismo e interés de hacer méritos para captar la
atención en torno a intereses retribuidos por el enemigo en el exterior, han
tenido en El Camaján Elizardo muchas otras proyecciones apocalípticas en sus
afirmaciones para agradar a la SINA y las embajadas de varios países europeos
en La Habana, sobre todo Alemania, Polonia y la República Checa. Algunas como
estas:
-"A menos que ocurra un milagro, la comunidad internacional debe
prepararse, al menos a corto plazo, para seguir recibiendo solamente malas
noticias en cuanto a la situación de derechos civiles, políticos y económicos
en Cuba".
-"Hay que abandonar toda esperanza de una solución por los cauces políticos
con el actual régimen de Cuba, porque hay una voluntad suprema, metida dentro
de un bunker, que se opone a toda transición".
-"La situación de los derechos humanos en Cuba, bajo el gobierno
interino de Raúl Castro desde hace 11 meses, es marcadamente
desfavorable".
Una y otra vez, el contrarrevolucionario pretende brindar argumentos para
arreciar la política agresiva contra nuestro pueblo, llamando a la comunidad
internacional "a no dejarse llevar por la inercia" y a no bajar la
guardia ante "los intentos de un continuismo totalitario en Cuba".
Ese es el buen servicio de El Camaján a la administración Bush y la mafia
terrorista de Miami, quienes han utilizado sobradamente esos elementos como
justificación para llevar adelante los planes de una intervención.
Y, supuestamente, Elizardo ofrece "evidencias", que así recogen
las agencias cablegráficas:
-"Los juicios secretos rompen la regla de los últimos 20 años del
propio gobierno cubano de permitir asistir a familiares, amigos y abogados
independientes a los procesosA".
En ese tema ha hecho una desvergonzada manipulación de los juicios a los que
fueron sometidos los ciudadanos José Oscar Sánchez Madam y Rolando Jiménez
Posada.
Sobre José Oscar Sánchez, Elizardo distorsionó totalmente lo ocurrido a
este ciudadano e hizo la denuncia ante agencias cablegráficas de que se le
realizó un juicio sumarísimo, secreto, sin presencia de familiares ni abogado
de la defensa. Lo verdaderamente ocurrido fue que José Oscar fue detenido y
procesado por vagancia habitual, lo cual fue comunicado de inmediato a la madre
del detenido, Luz Divina Madam Santacruz, mientras que en el proceso José Oscar
fue defendido por la abogada de oficio nombrada Maritza Guerra González.
En la vista oral, Sánchez Madam alegó tener vínculo laboral estable como
"periodista independiente" con una agencia de prensa privada en los
Estados Unidos y devengaba un salario que le enviaban a través de
"instituciones bancarias cubanas".
En cuanto a Rolando Jiménez Posada, El Camaján Elizardo Sánchez también
hizo una tenebrosa presentación ante la prensa extranjera, asegurando que este
individuo había sido condenado en juicio secreto como abogado disidente, que no
se le permitió su autodefensa y que fue juzgado en ausencia.
En este caso también mintió descaradamente. Jiménez Posada fue juzgado en
el tribunal municipal de 10 de Octubre. Inicialmente el detenido manifestó que
se autodefendería a partir de su condición de abogado, luego desistió de esa
idea y se le designó un abogado de oficio, con quien mantuvo buena comunicación.
Fue sancionado por revelación de Secreto y Desacato Agravado. En su intervención
ante el tribunal reconoció el primer delito, pero no aceptó el segundo. Se le
informó su derecho al Recurso de Casación, lo cual rehusó.
Por supuesto, cual "gatica de María Ramos", donde se demuestra su
oportunismo y el doble rasero que caracteriza su actuación en contextos que
considera políticamente de cierta tensión, Elizardo prueba que no por gusto es
un camaján.
Por ejemplo, poco después de la Cumbre del Movimiento de los No Alineados
que tuvo lugar en La Habana, fui de visita a Buenaventura, capital del municipio
Calixto García, colindante con la provincia de Las Tunas. Y durante una
tertulia en casa de unos conocidos me contaron la historia de cómo a Elizardo Sánchez
Santacruz le gusta escabullirse para Las Tunas cuando advierte que las cosas se
le pueden complicar en La Habana.
Allí organiza sus comelatas y le encanta el recibimiento pomposo. Gusta
mucho de que le llamen "profesor", eso resalta su egolatría y los
"bichos" lo saben, lo nombran así con toda intención para ver si
suelta algún dinero del que le manda el imperio y sus más cercanos acólitos.
Uno de los presentes en la tertulia contó que en Las Tunas le hablaron de
que en la zona andaba por aquellos días el "profesor" y cuando supo
de quién se trataba, exclamó: ¿profesor de qué, chico? Y entre carcajadas
alguien respondió: de camajanería, compadre.
No obstante el choteo, me vi obligado a rectificar lo que ya una vez
aseveramos Arleem Rodríguez Derivet y el que suscribe: Elizardo sabe
perfectamente quién es él: un mercenario que cumple órdenes del imperio y un
vividor que goza cuando pone en peligro la seguridad de los cubanos.