Panorama Digital,
Venezuela
El abogado de Venezuela en el caso del
terrorista Luis Posada Carriles, José Pertierra,
calificó ayer la conducta de la Fiscalía del
Departamento de Seguridad en El Paso como “bochornosa”.
“No presentó testigos. No hizo
contra-interrogatorio al único testigo que presentó
Posada Carriles fue Joaquín Chaffardet Ramos. La Fiscalía
permitió que Chaffardet testificara como si fuera un
experto del sistema judicial venezolano, sin cuestionar
sus credenciales de experto y sin reconocer que el
testigo está prejuiciado a favor de Posada, ya que fue
jefe del terrorista en el servicio de inteligencia de
Venezuela (Disip), cuando Posada torturaba a los presos”,
acotó.
A su juicio “la farsa del trámite
inmigratorio en El Paso presentó a la fiscalía en el
mismo bando del terrorista. Es una maniobra política
para absolver a Posada de sus crímenes y condenar a
Venezuela”.
Pertierra aseguró que “el país
famoso por torturar a sus presos es Estados Unidos. No
Venezuela. Hay fotos muy comprometedoras que le han dado
la vuelta al mundo, que muestran los vejámenes a los
presos en las cárceles de Guantánamo, Abu Ghraib y
otras”.
Dilación
“El trámite de inmigración en
El Paso (Texas - Estados Unidos) no impide el proceso de
extradición de Posada Carriles. Es una pantalla para
desviar la atención al hecho que Estados Unidos todavía
no presenta el caso ante el tribunal federal”, afirmó
ayer a PANORAMA, Pertierra, abogado representante de la
República.
Explicó que Venezuela insiste en
que Estados Unidos cumpla con sus obligaciones de
acuerdo con los convenios internacionales sobre
extradición que ha firmado.
La nación presentó una solicitud
formal de extradición del prófugo ciudadano venezolano
Luis Posada Carriles el 15 de junio de 2005, para que éste
se someta a la justicia venezolana por el delito de
homicidio calificado de 73 personas el 6 de octubre de
1976.
Pertierra explicó que más de dos
meses después, “el Departamento de Justicia no ha
iniciado el proceso de extradición como le corresponde
de acuerdo con el tratado de extradición entre
Venezuela y Estados Unidos vigente desde 1923, el
Convenio para la Represión de Actos Ilícitos contra la
Seguridad de la Aviación Civil, de Montreal, y el
Convenio Internacional para la Represión de los
Atentados Terroristas Cometidos con Bombas”.
Seguidamente, Posada Carriles
solicitó asilo ante el Gobierno estadounidense, pero
esa nación le abrió un juicio en el centro de detención
de inmigración de El Paso, Texas, por haber entrado
ilegalmente a ese territorio.
Ese proceso dio un giro inesperado
el miércoles, cuando el ex agente de la CIA retiró su
solicitud de asilo, argumentando que temía poder verse
obligado a revelar secretos de estado si continuaba
brindando testimonio. Posada dijo que podría ser
encarcelado y torturado si es enviado a Venezuela.
El acusado aplicará por la
ciudadanía estadounidense bajo una ley que cubre a los
extranjeros que han servido con honor al ejército de
Estados Unidos, como Posada lo hizo durante un año a
comienzo de la década de 1960.
Cuba reclama
Cuba, otra de las partes
involucradas, al menos en el apoyo al reclamo venezolano
por el anticastrista, pidió ayer a la comunidad
internacional que exija al gobierno de George W. Bush la
extradición a Venezuela de Posada Carriles y la
liberación de cinco cubanos presos en Estados Unidos
bajo cargos de espionaje.
En una declaración emitida en la
apertura del quinto período de sesiones ordinarias, la
Asamblea Nacional del Poder Popular (Anpp) pidió a los
parlamentos y organizaciones sociales internacionales
sumarse a una campaña para condenar y presionar al
gobierno de Bush.
CARRERA
Ex miembro de la CIA, Posada Carriles aparece en
documentos desclasificados por Estados Unidos como artífice
del atentado de un avión civil cubano saboteado en 1976
y en el cual murieron 73 personas. El anticastrista huyó
de una cárcel antes de que terminara su proceso en
Venezuela en los 80.
Además, en una entrevista con periodistas
estadounidenses se jactó de ser autor intelectual de
una serie de bombazos en hoteles de La Habana en los 90
--aunque luego se desmintió-- y cayó preso en Panamá
acusado de montar un operativo para matar a Castro.