El Gobierno del presidente George
W. Bush decidió de nuevo no otorgar a
Adriana Pérez y a Olga Salanueva, las visas
necesarias para que éstas puedan viajar a
Estados Unidos y visitar a sus esposos,
Gerardo Hernández y René González,
respectivamente, presos en ese país desde
hace más de 6 años. Esta decisión
impide también que viaje Ivette, la pequeña
hija de René. Olga y Adriana este año no
podrán volver a presentar nuevas
solicitudes de visa.
Madres y esposas de los Cinco cubanos,
aunque no pudieron recibir en su día el
abrazo y la felicitación directa de sus
hijos y esposos detenidos injustamente en cárceles
de Estados Unidos, fueron colmadas ayer de
muestras de solidaridad y cariño por parte
de los representantes de la OSPAAAL,
organización que agrupa a los pueblos de
Asia, África y América Latina y su
vanguardia en la lucha por un mundo mejor.
En el encuentro, Magalys Llort, madre de
Fernando, reconoció que en esta lucha larga
y difícil el pueblo de Cuba no se dejará
aplastar y los Cinco mantendrán la dignidad
de nuestro pueblo, y con sus frentes en alto
seguirán librando esta batalla dentro de
las cárceles del imperio.
Graciela Ramírez, presidenta del Comité
Internacional por la libertad de los Cinco,
leyó dos mensajes enviados, uno por el
Comité Nacional, en Estados Unidos y otro
por su similar de Guatemala donde se expresa
el compromiso de continuar la batalla por la
liberación de estos patriotas.
La propia Graciela se refirió a la
decisión del Gobierno del presidente George
W. Bush, de no otorgar visas ni a Adriana,
la esposa de Gerardo, ni a Olga , esposa de
René.
"Es una decisión perversa la
tomada por Bush. Olga y Adriana no podrán
visitar a sus esposos y ni siquiera este año
podrán presentar nuevas solicitudes de
permiso, que solo se les recibirían en el
2006," dijo la Presidenta del
Comité Internacional por la libertad de los
Cinco.
Dos álbumes con más de 1 500 firmas
recogidas en 14 países donde se pide un
juicio justo y que se les permitan visitas
regulares, fueron depositados en manos de
sus familiares, a la vez que se harán
llegar al Alto Comisionado de los Derechos
Humanos, en Ginebra.
Lourdes Cervantes, del ejecutivo de la
OSPAAAL, recordó que el homenaje que allí
se rendía a madres, esposas e hijas de los
combatientes cubanos, era la expresión del
sentimiento de los pueblos hermanos que
siempre han mostrado su solidaridad con
ellos y han exigido su liberación.